La matriz define más que la forma
Un molde debe permitir fabricar, desmoldear y repetir. Radios, ángulos, divisiones y accesos de trabajo influyen tanto como la apariencia final.
De la idea a una superficie fabricable
El proceso puede partir de un plano, una pieza existente, una maqueta o un prototipo. Antes del laminado conviene validar dimensiones y puntos críticos.
- Geometría y simetría
- Ángulos de desmoldeo
- Líneas de partición
- Rigidez de la matriz
Calidad superficial
Los defectos de una matriz se reproducen. Preparación, sellado y acabado reducen trabajo posterior y mejoran consistencia entre unidades.
Cuándo conviene invertir en una matriz
Tiene especial sentido cuando se fabricarán varias piezas, cuando la forma necesita repetibilidad o cuando el acabado exterior es parte importante del producto.
